Y un día no pudieron negarlo más

por Charly

Hace 13 años (1998) que en este espacio empezamos a modelar el fenómeno, a anticiparlo, a plantear, antes de que se diera su detección, su necesidad de existir.

Aunque sea indirecta y casi homeopáticamente, esos pioneros planteos y discusiones con los círculos sociales adyacentes quizás hasta hayan estimulado y contribuido a la viabilidad de un síntoma esencial de la cultura contemporánea.

Siempre es grato levantarse un domingo soleado como éste y constatar cómo una periodista a la que ya hemos criticado por su mojigatería y falta de rigurosidad (ver antecedentes: https://www.riorevuelto.org/site/ip/ventana.php?id_articulo=3362), perteneciente a un medio ídem, no tiene más remedio que reconocer una tendencia que le duele en el alma a la Cultura Central y a sus traumatizadas huestes.

La nota se titula "Cada vez hay más mujeres que deciden no ser madres", y se puede leer acá:

http://www.clarin.com/sociedad/vez-mujeres-deciden-madres_0_560943966.html

Pese a la pobreza de la nota central y el poco lustre de los "Testimonios", es una buena señal para destrabar una discusión tabú en torno a la "madre de las naturalizaciones", y un impulso de entidad para aquellas contadas mujeres que han venido enfrentando valientemente la imposición más vergonzosa de la inercia cultural.

Riorevuelto
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  • Lau
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    Bueno, y ya que está, a tono con este post sobre el mandato cultural de la maternidad, les dejo una pequeña apostilla: la reconocida y respetada actriz Helen Mirren, de 66 años, salió días atrás a decir que no se arrepiente de no haber tenido hijos, y que si bien en una época de su vida intentó convencerse a sí misma por las presiones sociales nunca lo logró.

    "Los niños son graciosos, y los amo, pero nunca quise tenerlos. Realmente lo intenté en un tiempo… pensé que quizá debería. Pero nunca me convencí".

    Luego, fué todavía más lejos y agregó: "Hay demasiada gente en el mundo. Es mi contribución a la ecología".

    Siembre es refrescante escuchar a mujeres que no se dejan apabullar por esta cultura autoritaria.

    http://www.elmundo.es/elmundo/gentes/fotos_gente/2011/09/26/index_2.html

    besos!

    30 de September de 2011 at 1:05 am
  • Daniela
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    De hecho creo que es un gran adelanto pasar de una imposición a una elección. Ser madre debería ser una opción de la vida, entre otras muchas. Cuando uno toma las decisiones a conciencia y a voluntad también se vuelve más responsable.

    En mi humilde opinión creo que traer un hijo al mundo no es algo que se debe tomar a la ligera. La compulsión luego termina muchas veces en la desilusión y la desesperación, en muchos casos,por no haber previsto esta enorme responsabilidad que tomamos.

    Por qué tenemos hijos? acaso por nuestro propio egoismo o por el sentimiento respaldado en un amor incondicional hacia la personita que ayudamos a nacer? será una posesión más o será tratado como un ser que tiene todo el potencial para ser una persona (en el sentido de tener voz propia)? la amaremos y respetaremos como un ser libre dándole todo nuestro apoyo aún cuando se rebele ante nosotros para buscar su propio camino? acaso estamos lo suficientemente maduros para darle las herramientas para que pueda vivir y crecer en el medio en el cual nos movemos actualmente? acaso primero nos volvimos a parir a nosotros mismos primero como seres libres, autónomos e inteligetes? es decir, nos planteamos qué es lo que vamos a transmitirle?

    El tema es muy amplio, no pretendo que éste sea el único item a tratar, pero es una inquietud, quizás personal, que quería compartir.

    Besos!

    30 de September de 2011 at 1:07 pm
  • Daniel
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    Hola a todos: No puedo dejar de felicitarlos por haber previsto este cambio en la vida de la sociedad moderna, habla de cualidades de observación y fineza de análisis bastante poco comunes.

    Escribo porque en el intercambio de opiniones han surgido unas pocas aristas que se enganchan en la trama de mis ideas y producen desgarrones y roturas.

    Estas salientes no son sobre los aspectos centrales sino en algo más lateral, el punto que desata este comentario es "… pasar de una imposición a una elección…"

    No puede ocurrir que antes también haya sido fruto de una elección o que esta nueva decisión sea producto de una imposición cultural.

    Entiendo que en toda época hay un "mandato cultural" hegemónico y que las personas tienen, al momento de tomar decisiones, un grado de libertad frente al mismo. No cuestiono las decisiones individuales, ya que por ser el producto de una persona, habría que tener el conocimiento contextual que rodea dicho acto y que, por lo menos a mí, se me escapa.

    Pero viendo el conjunto de decisiones es posible inferir la influencia de ese "mandato cultural" y estos resultados, me parece, exigen como presupuesto un grupo humano con un grado de libertad restringido, al punto que hace suyo dicho mandato sin cuestionarlo.

    Entonces, resumiendo el conjunto de mis "aristas/dudas":
    • ¿Está cambiando el mandato cultural hacia un escenario de mayor independencia"
    • ¿O lo que está cambiando es el grado de libertad de la comunidad al punto de rechazar estos mandatos?

    De estos dos escenarios, prefiero el último porque lo asumo como más humano y menos "robótico".

    1 de October de 2011 at 1:52 pm
  • Charly
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    Bien Dani ahí, trayendo al foro una muestra de lo que aportás jueves a jueves en el Club. Es interesante el planteo. Buenas las puntas de Daniela también!

    En mi opinión, primero habría que establecer qué características tendría un eventual "mandato hegemónico de independencia". Es decir, ¿tienen niveles de abstracción equivalentes dos hegemonías que propongan "sean tradicionales" y "sean independientes" respectivamente?

    A mí me da la sensación de que no, por lo que ameritaría una consideración diferenciada respecto de sendos impactos en los niveles de "libertad" individual en cada uno de los dos escenarios. Es decir, desde el punto de vista de la "libertad" individual requerida, es muy diferente el efecto de estas dos culturas centrales "teóricas".

    Más allá de esto, yo tiendo a coincidir con vos en cuanto a que lo que estamos presenciando es más bien una combinación entre factores de dilación/rechazo de una cultura central que sigue siendo, en grandes rasgos, la misma de siempre.

    Sumado a lo anterior, parecería como si la Cultura Central actual se replegara sobre sus líneas defensivas y estuviera tácitamente dispuesta a asumir determinadas pérdidas (por ejemplo, la disminución de la cantidad y calidad de sus suscripciones) a cambio de un "acuerdo" (figurativo) de que no proliferen alternativas positivas visibles; "intuye" que tiene que ganar tiempo y enlentecer el "metabolismo" cultural.

    2 de October de 2011 at 9:00 pm
  • Daniel
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    Carlos: A poco que lo empiezo a pensar, la expresión "un mandato hegemónico de independencia" comienza a convertirse en un oxímoron hecho y derecho y no quieras representarte el "Club I+" que me imagino para ese universo paralelo.

    Concedo lo que expresas en tus dos últimos párrafos a trueque de que me des más tiempo para seguir pensando esa caracterización de la Cultura Central como una entidad viva y con fines propios y porque no decirlo extra humanos (o al menos es como me sale más fácil entenderla).

    Se que esta objeción o esta dificultad de comprender este fenómeno, no es nueva y cuando la expuse en su momento, los contrapuntos que surgieron no alcanzaron a convencerme.

    Me cuesta ver a la "Cultura Central" complotando contra sí misma, teniendo en su interior la semilla de su destrucción, por cuanto indudablemente esta cultura está signada por una "inhumanidad" más que evidente y masifica y expande conductas irreflexivas y aniquiladoras del ser humano.

    El músico al utilizar su arte, genera la música, esta es distinta de él, le sucede y lo reclama: si el músico cesa, cesa la música.

    El ser humano al utilizar sus potencialidades genera la cultura, si la cultura con sus mandatos tiende a la muerte, también ella cesará, de allí mi dificultad de entenderla como un ente vivo, salvo que, como indica la famosa parábola del escorpión y la rana, esté en su naturaleza.

    También reconozco cierta "literalidad" en mi forma de pensar.

    3 de October de 2011 at 1:04 am
  • Charly
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    Me hiciste reir con lo del Club I+ del universo paralelo.

    Volviendo a este intecambio, varias cosas:

    -) Me parece que no me expresé bien cuando escribí: "…factores de dilación/rechazo de una cultura central…", debí haber puesto "hacia una cultura central", es decir, la dilación y el rechazo es por parte de los individuos hacia el mandato.

    -) Con respecto a la cultura como un "organismo" quizás conviene focalizarse en las propiedades que emergen de ese carácter: reproducción, especialización funcional de sus partes, existencia de aliados y enemigos en su ecosistema.

    -) La Cultura Central no complota contra si misma, sino contra los individuos que la componen, en todo caso. Del mismo modo que un organismo necesita la inmolación de sus células para seguir viviendo, la "inhumanidad" a la que te referís se refleja mejor desde el punto de vista de la animosidad constitutiva entre la Cultura y sus "individuos de soporte".
    La Cultura Central "vive" de la aniquilación de sus suscriptores.

    -) Lo curioso es que, pese a lo antedicho, también es dable pensar que la Cultura Central puede, colateralmente, estar suicidándose, erosionando condiciones de contorno (por ejemplo medio-ambiente) que quedan ubicadas en zonas ciegas de un eventual sistema "auto-reflexivo" de la CC.

    En suma, una Cultura demasiado habituada a la gestión de la muerte pueda, eventualmente, no estar preparada para inquietarse ante una sombra acechante que, por cierta vez, podría estar dirigiéndose hacia ella misma.

    4 de October de 2011 at 3:00 am

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