Quiero un Novio por Lau

Parece mentira que estando en el año 2008 todavía tengamos que encontrarnos con iniciativas como ésta. Estoy hablando del blog de Clarín “Quiero un novio”, a cargo de la periodista Lorena Bassani, mencionado por Mer. El mismo retrata “la búsqueda personal y colectiva” de un novio, exponiendo una serie de comentarios que ponen de manifiesto entre otras cosas la caradurez y prepotencia cultural que hay a la hora de afirmar que todos queremos y buscamos las mismas cosas.

Evidentemente esta chica no imagina una mujer que no necesite de un hombre al lado para sentirse realizada, y que saliéndose de los cánones preestablecidos con autodeterminación, dedique su inteligencia y sensibilidad a construir un modelo de vida alternativo en el cual poder disfrutar de su independencia de manera plena e inspirada.

Ahora bien, este tipo de material no sólo constituye un patético ejemplo para todos aquellos tratando de dilucidar cómo armar sus vidas, ya que no fomenta ni por un segundo la imaginación y la creatividad en un panorama de lo más estimulante como el presente, sino que encima pretende sumirnos en un consenso aparentemente abrumador e inequívoco.

Será que en general me imagino corriendo en otra dirección al bouquet de la novia (en vez de participar en las encarnizadas luchas por él), pero me parece que no estoy totalmente sola en este sentir. Tampoco cuando digo que existen otras opciones más sustentables, originales y satisfactorias que estar a la espera de un “macho” que nos arregle el inodoro o nos mime de vez en cuando.

besos!

Lau

Laura
13 Comments
  • zacarias marrapodi,

    Hola Lau:

    Es muy interesante lo que decis. Y estoy de acuerdo y admiro esa idea de que la mujer encare una independencia en ausencia del “compañero salvador”. Pero ante todo esto que decis, me surgen otras ideas que desarrollo a continuación.

    Es admirable, que una mujer quiera encarar la vida de manera independiente y fuera de los canones, alejandose del modelo tradicional de pareja. y debe ser un hecho muy dificil de llevar a cabo. Pero veo incluso mas dificil, y un reto que implica una superacion y un mayor logro, el poder construir una relacion de pareja donde la mujer pueda desarrollarse independientemente sin tener que esquivar el vinculo.
    No digo que sea mejor o peor este modelo, pero me parece que es mas dificl de lograr y un mayor desafio, que el evitar una relación.

    Si evitamos el modelo, no lo estamos desafiando, lo que estamos haciendo es simplemente evitarlo. Y puede que nunca sabremos si se pueden desafiar esos canones y modelos de pareja. Seria interesante ver si la mujer puede desafiar su posicion tradicional y denigrada, incluyendo la fuente de ese problema, que es el vinculo y la relacion con el otro dentro de las pautas tradicioneles, y no evitando l desafio.

    Creo que es mas facil ser independiente cuando no tenes la problematica que implica la pareja tradicional. Es solo una opinion, una idea que me surge al leer la nota de Lau. Me parecio interesante plantearlo. Estoy abierto a la charla.

    saludos!

    11 de abril de 2008 at 4:08 pm
  • Hola Zaca!

    Bueno, me parece interesante lo que decís, de todas formas quiero aclarar que mi planteo iba más dirigido al modelo de realización que en general se tiene en cuenta para las mujeres en ésta cultura, y mi intención no fue plantear ningún tipo de “evasión”. O en todo caso propongo una evasión, pero al modelo caduco y retrógrado que se ofrece, no a la posibilidad de construir una relación de pareja más piola y compleja que respete otro tipo de pulsiones individuales como decías vos por ejemplo.

    Aún así me parece que para poder construir ese vínculo diferente hay que empezar por pensar la individualidad de uno de otra forma, me parece también que tiene que ver con cómo se conciben (y se viven) cuestiones fundamentales como la realización personal, la soledad, la independencia, la amistad, los celos, etc, etc. Para poder replantearse todo esto hay que poder observar el mundo y posicionarse con respecto a las cosas que vemos primero.

    Y vuelvo al principio cuando decía que hablaba de una cuestión más integral que va más allá de tener o no pareja y qué tipo de pareja…

    Tu comentario resalta algo clave que es alimentar tanto el canal de la crítica como el de la propuesta y la construcción.

    Te dejo un beso.

    13 de abril de 2008 at 9:12 pm
  • A mi me parece que tener pareja en muchas etapas de la vida de uno puede ser muy enriquecedor, lo que me preocupa es que le pasa a una mujer de treinta y pico cuando no tiene pareja. Yo tengo muchas amigas en esta situación y veo como sienten que a pesar de tener vidas super interesantes, les falta algo, están vacias, como a pesar de tener muchos amigos dicen que están “solas”, y como piensan que todo lo que van haciendo es algo que hacen mientras no consiguen novio o para llenar ese espacio. Ese blog me parece patético porque lo único que hace es fomentar la idea de que una mina sin hombre no es una mina completa.

    14 de abril de 2008 at 12:14 pm
  • Pues me parece que la independencia o nivel de actividades que una persona, tanto mujer como hombre, puedan tener, o el nivel de realizacion que esas personas consigan, son una problematica distinta a la de los vinculos amorosos. O sea, tener una vida interesantisima no va a remplazar lo que proporciona una relacion o vinculo amoroso. Y no estoy hablando de actividad sexual, si no de una relacion involucrada con una persona, donde se ponen en juego montones de elementos que solo son posibles en ese tipo de relaciones. y que dejan a cambio, como producto, emociones, sensaciones, sentimientos, esperanzas, confianza, etc. Todo esto no te lo puede dar ningun tipo de actividad interesante que puedas tener. Entonces me lleva a la conclusion de que esas actividades o nivel de vida ” interesante” y mejorardor de calidad de vida, solo van a dar eso mismo. UNa mejora en la calidad de vida de la mujer. que por lo tanto es un hecho independiente de lo que se consigue en una relacion tradicional de pareja, con sus pro y contras. Es una reflexion mia. saludos. zaca

    15 de abril de 2008 at 2:39 pm
  • Hola Zaca!

    Es interesante lo que planteás. Yo no creo que haya una división entre la independencia de una persona y los vínculos afectivos o amorosos, como decís vos, que ésta decide tener. La independencia es algo transversal y por lo tanto afecta todos los órdenes de la vida, me resulta extraño analizar a un individuo como un conjunto de casilleros que no están necesariamente relacionados.

    Por otro lado, creo que nadie piensa que una vida interesante va a reemplazar lo que proporciona una “relación involucrada con una persona”, todo lo contrario, creo que se nutre de estas relaciones! Relaciones que, por lo que mencionás, vos asociás exclusivamente con una pareja y que yo creo que corresponden al campo de las amistades más profundas.

    15 de abril de 2008 at 7:26 pm
  • Me parece muy interesante la discusión!

    Creo que la clave está en las alternativas que se presenten en nuestra cultura a los modelos convencionales. Naturalmente, si no existen a simple vista modelos complejos que presenten una superación al modelo tradicional de la pareja, el patrimonio de los afectos se lo puede llevar esta decadente institución (algo que disfunciona contra la nada puede ganar).

    Pero vale la pena preguntarse si efectivamente del otro lado sólo queda la nada… Yo pienso que se pueden construir vínculos fuertes y entrañables, llenos de afectos, sensaciones y sentimientos a partir de revalorizar las relaciones humanas, de darle un nuevo sentido profundo a la amistad. Y todo esto desde una perspectiva positiva y colectiva, lejos de la apatía y la soledad que los relatos temerarios convencionales vaticinan.

    Como si alguien hubiera inoculado en nuestra cultura el bacilo de la uniformidad, pareciera no haber alternativas, pero yo creo que las hay…

    Besos!

    16 de abril de 2008 at 5:34 pm
  • Coincido con Babu en cuanto a los modelos tradicionales que nos impone nuestra cultura. El tema es aceptar que no todos deseamos coincidir con esos modelos o ir en contra de los mismos.Sin embargo, creo que cada vez se hace más notorio, y sobre todo en el sexo femenino, esta idea, un tanto limitada, de que si no formaste una pareja y tenés treinta y pico la vida no cobra demasiado sentido. Aparece la soledad, la idea de no desarrollarse como mujer, y todos esos pensamientos un tanto retrógrados para la época en la cual vivimos. Quizás sería interesante plantearse que no todos tenemos los mismos tiempos y las mismas metas personales…y también como bien dijo Babu, uno puede desarrollar su costado afectivo a través de la amistad o de otro tipo de vínculos que poco tengan que ver con la idea de pareja tradicional…
    Un beso a todos

    16 de abril de 2008 at 8:53 pm
  • Siguiendo con el desarrollo de Babu, me parece que para empezar a construir un modelo afectivo complejo, que supere al de la pareja tradicional, es indispensable pensar qué es un amigo y el rol que éste cumple en nuestras vidas.

    Creo que la definición de amistad se construye de manera funcional a una cultura. Para Lorena Bassani, autora del Blog de Clarín del que veníamos hablando, un amigo tendría que ser fundamentalmente alguien que no cuestiona, al que puedo buscar cuando lo necesite y a quien veo seguido cuando me dejó mi novio pero que entiende que no lo llame por meses cuando conocí al potencial hombre de mi vida.

    Ahora bien, en el mundo de una mujer independiente que no busca incesantemente encontrar pareja para no sentirse miserable, los amigos constituyen algo más que una alternancia situacional y el reducto al que acudimos cuando estamos depres. En ese mundo extraño, donde las mujeres solteras no se quedan “comiendo fideos con manteca directamente desde la cacerola, acurrucadas en su cama, mientras miran TVR un triste sábado. Solas. Completamente solas”, la amistad se vuelve un verdadero pilar afectivo. Un amigo pasa a ser alguien que se compromete e incide en mi vida, quién me critica cuando cree que estoy haciendo algo mal y me apoya cuando piensa que voy bien. Creo que el desafío de una persona independiente es crear un verdadero tejido de afectos que la estimule, la contenga y amplíe su visión de la realidad y no en buscar eternamente una relación unilateral que concentre su realización, sus éxitos y fracasos.

    21 de abril de 2008 at 9:15 pm
  • Hola a todos :). Vengo siguiendo la evolución del diálogo y algo me llama la atención: encuentro que seguimos usando los términos y conceptos clásicos más difundidos para definir versiones nuevas, o en exploración, de las relaciones humanas. Me hace un poco de ruido. El resultado no es indistinto y va mucho más allá de nombres. La “Pareja” más/menos tradicional, los “Amigos” más/menos protagonistas, etc., son símbolos con tanta carga cultural que vuelven difícil poder darse permiso para hacer una construcción propia, liberarse, desdibujar el modelo, reconocer el derecho a cuestionar y repensar todo. ¿Por qué? Porque son fórmulas generalizadas y cada uno de nosotros no es ni general ni puede responder por todos. Además, la discusión se ve limitada por estos símbolos y por lo que significan de acuerdo a la historia que nos acompaña aún en el presente. Voluntariamente o no, se terminan convirtiendo en puntos de referencia o de partida para lo que estamos creando y acotan el terreno. Justamente con eso cuentan autoras tan talentosas como Lorena Bassani (Jajajajajaja). Tampoco funcionaría cambiar los términos por otros inventados pues caeríamos en la misma trampa generalizadora. Quizás sea más liberador mencionar detalles/momentos particulares de relaciones humanas satisfactorias y coherentes con uno mismo y construir con el tiempo (Por ejemplo: el viernes estaba tan enojada y temía generar una discusión innecesaria. ¡Qué paz que me dan C y E sin decir o saber nada! Simplemente poder ser sin preocuparme, diciendo todo lo que pienso).

    Insisto, de la misma manera que la vida vale por sí misma y no por contrastar a la muerte, lo que yo genere en mis relaciones humanas significa lo que yo haga de ellas mientras esté buscando una construcción particular que esté de acuerdo con mi persona. “The race is long, and in the end, it’s only with yourself” (“La carrera es larga y al final, es solamente con uno mismo” -piedad a mi traducción). Lo fundamental es no dar nada por sentado y reconocer que las certezas son solamente convenciones que dan un poco de paz y previsibilidad. Quizás al construir cultura hay que apuntar a dar rienda a las preguntas y no a aventurar definiciones que se hacen al andar.

    Confesión: uso la mayoría de los términos clásicos porque me evitan invasiones no deseadas y me dan la libertad que necesito para influir positivamente… A tener en cuenta…

    23 de abril de 2008 at 1:42 am
  • Bueno Lois, varias cosas:

    Primero, la utilización de referencias conocidas es algo natural y no debería deteriorar el resultado final, sobre todo en cuestiones en donde es improbable que el planteo innovador caiga en un lugar absolutamente desconectado de lo preexistente.

    Después, es fundamental reconocer que el tipo de carga que tiene la palabra “pareja” es muy distinto que el de la palabra “amigo”. Mientras que el primero es mucho más específico, el concepto de amistad deja un territorio amplísimo para la discusión y extensión debido a que justamente la cultura central prefirió siempre que retozara en terrenos mucho más ambiguos.

    Con respecto al tema de las generalizaciones, me parece que, utilizadas con cuidado, resultan imprescindibles, ya que ciertas dinámicas y situaciones de lo humano son bastante “generales”.

    De hecho, creo que lo “particular” hay que construirlo, demostrarlo.

    Decir “coherente con uno mismo” me parece, en principio, algo casi intrascendente en una discusión de Cultura. La gran mayoría de las personas sienten que son coherentes consigo mismas!

    Las preguntas abren el juego, pero las definiciones construyen modelos que pueden funcionar o no, acoplarse con tal o cual dinámica, y esa es la discusión que definitivamente hay que animarse a tener!

    23 de abril de 2008 at 6:48 pm
  • Hola Char:

    Gracias por lo que decís. No sé si pueda cumplir el mismo orden de tus argumentos, bare with me. Me da la sensación, además, que partimos de filosofías distintas y no sé si podamos hacer un puente. Me siento lejos de lo que escribiste. Sigamos compartiendo lo que pensamos y que cada uno tome lo que le es útil en su camino. Asumo que te será redundante mi aclaración. Conversemos. 🙂

    Por sobre todas las cosas, salvo que pudiéramos invocar alguna teoría fantástica o cuántica, nadie puede ponerse en los zapatos que ya tiene puesto otro. Eso es válido tanto literal como figurativamente. La última de estas opciones es la que quiero resaltar. Vivo en mis zapatos, entonces mi realidad, mi particularidad son intransmisibles. Es una demostración en sí misma. Si tomamos la acepción de “particularidad” que tiene por sinónimo “originalidad”, no hablamos de lo mismo porque no me estoy comparando con los demás. No puedo saber con certeza si existen otras personas en el mundo igual que yo, o no. No sé si soy particular dentro del todo, pues no estoy fuera de mí. Información llega, pero sé que no es pura, pasó por muchos lentes. Tomo lo que llega y lo hago valer tanto como lo que me reproducen mis propios sensores parciales. Reflexiono todo el tiempo sobre lo que pasa en mí y de ahí en más voy tejiendo mi propia experiencia cultural. ¿Soy independiente de la historia y el mercado cultural de los que formo parte? Claro que no. ¿Puedo confirmar con certeza que esa historia y ese mercado cultural me afectan de la misma manera que a los demás? Tampoco. ¿Vale la pena empezar un desarrollo que reconfigure modelos de relaciones humanas describiendo puntos que quisiéramos incorporaran? Totalmente, y a partir de esas descripciones, podemos ir contribuyendo a nuevos modelos culturales. ¿Es una buena idea retomar el enfoque de las discusiones pensando sobre la mayor o menor modernidad de la pareja o si los amigos son más la familia que uno elige (protagonistas) o suplentes de nuestra vida y variantes adyacentes? Y… “Locura es hacer lo mismo esperando resultados diferentes”… Puede ser que la naturaleza cultural tiente mucho a usar los mismos nombres y bagaje de siempre. Yo los uso y me facilita la vida pues mi top 10 de realización personal no pasa por discutir etiquetas sino redibujar contenidos y límites… Me es más funcional. Sin embargo, creo que cuando sí le damos un lugar a la reflexión a estos temas, es más constructivo pensar que el que no haya suficientes opciones en el mercado cultural es un síntoma, el problema es tener que rendir cuentas sobre cómo construye uno su propio modelo de vida, sus opciones, sus definiciones, sus artilugios, ajustados a su ser en particular.

    Varias cuestiones de lo humano son generalizables. Los derechos humanos, por ejemplo. En lo que respecta a mis relaciones humanas… El core… Lo que importa… La esencia… Creo que es tirado de los pelos e invasivo usar generalizaciones y pasar por encima de la percepción de quienes forman parte de esas relaciones personalmente. La idea no es cambiar una opresión por otra ni renunciar a más libertades de lo necesario para sostener la vida y en ciertas condiciones su ejercicio.

    Finalmente, cuando hablo de mí, hablo del individuo. Pero en realidad hablo de mí, porque desde aquí dentro, “el individuo” es una teoría no comprobada.

    24 de abril de 2008 at 2:23 am
  • Lois, creo que cuando hablamos de nuestras vidas hay distintas capas de análisis a tener en cuenta.

    Pienso que vivir en tus zapatos no necesariamente hace que sea intransmisible tu realidad. Por supuesto que, desde cierto enfoque, somos únicos y lo que cada uno siente es muy personal.
    Pero desde un enfoque cultural, somos bien comparables unos con otros. Y ese atributo, esa capacidad de compararse, si nos proponemos estudiar la cultura, resulta indispensable. Es lo que nos da perspectiva para entender cómo vive la gente (lo cual a su vez puede dar mucha luz para decidir cómo quiere vivir uno).
    Y cuando de esa observación surgen caracterizaciones generales, considero que éstas pueden resultar muy útiles para entender los fenómenos culturales.

    Dicho esto, quizás vale la pena preguntarse nuevamente si es pertinente opinar acerca de lo que sucede en los zapatos ajenos. E insisto en que puede ser un ejercicio muy útil que lejos de afectar la individualidad, la fortalezca.

    Besos!

    24 de abril de 2008 at 3:50 pm
  • Dejando a un lado el debate metodológico planteado me gustaría retomar un poco la elaboración de Sabri y la preeminencia de la amistad en la construcción de un modelo de vida independiente. Un modelo que logre otorgarle un sentido más profundo, resaltando la complejidad y riqueza del vínculo en lugar de sus prácticas convencionales y cotidianas. Permitiendo pensar que la intimidad y la sexualidad no necesariamente deben quedar fuera de éste esquema; que “el amor”, el tener “una relación involucrada con otra persona” no tiene porqué circunscribirse a la pareja (sea tradicional o no); puede pensarse,por el contrario, transversal a relaciones de otra índole.

    Concebir la amistad dentro de la centralidad de nuestras vidas y teniendo como pulsión la alimentación constante de dichas relaciones permite que una persona con objetivos inspirados y creativos pueda diagramar su vida fuera de los cánones típicos de la cultura. A su vez, es fundamental el crecimiento individual (nutriéndose día a día del complejo de nuestros vínculos), un permanente estímulo y desarrollo de las potencialidades personales que, la mayoría de las veces, son relegadas dentro del modelo de pareja tradicional o familia (fundamentalmente la maternidad). Hacer una apuesta de éste tipo está lejos de plantear una visión del mundo egoísta o limitada (como mucha gente cree), por el contrario…permite alcanzar un positivo cambio cultural, un abandono a seguir en la corriente de la inercia los opresivos mandatos culturales.

    Coincido con Celes en que no todos buscamos y queremos lo mismo… me parece que el punto está en poder mirar críticamente el mundo para encontrar, de una forma independiente, un modelo que nos permita sentirnos realizados.

    25 de abril de 2008 at 7:29 pm

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