Adictos al diseño: un escape de lo estructural

Las piezas se combinan y recombinan incesantemente. A ver si acertamos esta vez con la disposición. Amigos que deciden tener hijos juntos pero que no forman una pareja (www.telegraph.co.uk/family/8659494/Meet-the-co-parents-friends-not-lovers.html), pensar la paternidad como arreglos contractuales entre tres personas (http://www.salon.com/2012/07/04/the_three_parent_family/) y hasta matrimonios multitudinarios (http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2012/aug/30/three-people-get-married-thruple) aparecen como posibles opciones. No, no es un capítulo de "Big Love" (aquella popular serie de HBO sobre la poligamia), sino tendencias que han ido apareciendo en el último año reflejadas en los medios y también en productos culturales como la película "Friends with kids" de Jennifer Westfeldt.

A tono con el espíritu que parece predominar por estos días, en un nota reciente sobre la filmografía de esta directora se comenta: "Las tres películas de Jennifer Westfeldt parecen ser, de una u otra forma, intentos de tomar los cimientos de lo que es una vida adulta y reacomodarlos en una nueva, mejor opción. En este caso (el de "Friends with Kids") la pregunta es por qué la gente tiene que tener sus hijos y encontrar romance con el mismo compañero"

Teniendo en cuenta estos cambios de posición en un tablero que no deja de ser el mismo, es interesante preguntarse por los circuitos de "customización" secundaria o accesoria que se ofrecen hoy en día, y de los que se participa pensando que quizás se está modificando algo sustancial, significativo, cuando lo que se está haciendo es trabajar aspectos de segunda línea como si fueran cuestiones trascendentales.

Qué mejor estrategia para una Cultura decadente, como se planteaba el jueves (https://www.riorevuelto.org/site/index.php?text=ag_2&tipo=club&modo=reu&id_evento=471&nom=club), que afrontar las contradicciones, los malestares, las preguntas, con soluciones/experiencias "de Diseño". Híbridos o derivados que en definitiva no sirven más que para pasar el rato, diluir el sentimiento de zozobra y evitar enfrentar los verdaderos desafíos de esta época: los estructurales.

Sea que hablemos de retoques en la forma de relacionarnos, o de una sobrevaloración de la customización tecnológica o estética por ejemplo, vale la pena indagar cuán lejos está llegando esta compulsión por rediseñar la realidad y qué tipo de acostumbramientos se están produciendo. Cuando uno se habitúa a retocar la escenografía una y otra vez convirtiéndose en un especialista en eso (notar el auge de las carreras de diseño en la actualidad), deja de ver las pequeñas grietas en las paredes, las goteras del techo…

Este estado mental y anímico sirve de aliciente para el trabajo "ergonómico" (condicionamientos posturales de la persona para que se adecue pacíficamente al medio) que va realizándose de manera insistente sobre el individuo.

Es por eso que rediscutir tanto estas ergonomías culturales, así como abrir la discusión respecto de cuánto es posible modificar del entorno y de uno mismo, puede ser un primer paso para salir de esta burbuja de experiencias y modelos diseñados para caretear el fracaso más cercano.

Riorevuelto
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